El Descubrimiento de América
en la
Exposición Iberoamericana de Sevilla
El día en que Cristóbal Colón regresó del nuevo mundo al puerto de Palos, (15 de Marzo de 1493), sus patrocinadores, los Reyes de España Isabel y Fernando, lo agasajaron y le confirmaron el título de Almirante de la Mar Océana, virrey y gobernador de las islas que había descubierto en las Indias. En la corte de Barcelona, un mes después, Colón afirmó que había desembarcado en los alrededores de China.
Estaba por supuesto totalmente equivocado. Sin saberlo, había conseguido algo mucho más trascendental que llegar a China, había tocado las orillas de los dos continentes que se encuentran entre Europa y Oriente. Sin embargo, Colón mantuvo una obsesiva seguridad en que estaba en lo cierto. Era la misma obstinación que le había llevado al éxito y que con el tiempo había de llevarle a la ruina.
Nacido en el puerto de Génova, en 1451, se había curtido como marino recorriendo la costa atlántica desde Inglaterra, hasta África Occidental. La costa oeste de África ya había sido explorada por marinos portugueses, inspirados por su sabio príncipe, Enrique el Navegante. Había riqueza suficiente en África para justificar esos viajes, pero el premio mayor, era una ruta al extremo oriente y a las mercaderías de lujo -sedas de China, Especies del sudeste asiático- sólo accesibles entonces a través de intermediarios como los árabes, los venecianos y los genoveses.
Nadie sabía si existía una ruta hacia Oriente rodeando África. Pero Colon tenía una idea más espectacular. Desde hacía siglos se sabía que la tierra era redonda. Lógicamente, sería posible llegar a la India navegando a través del Atlántico. Un geógrafo llamado Paolo Toscanello, calculaba que la distancia era de solo unos 5,500 kilómetros. Esta apreciación le convenía a Colón quien la confirmó con esotéricos cálculos propio.
Este es el comienzo de una de las mayores gestas de la humanidad…

Mariano Bertuchi Nieto (Granada, 6 de febrero de 1884 – Tetuán, 20 de junio de 1955) fue un pintor español que desarrolló la parte más relevante de su carrera profesional en el protectorado español de Marruecos.
Se le considera el pintor por antonomasia del protectorado, así como el responsable de fijar la imagen de Marruecos en España a partir de mediados del siglo XX.
Sir John Bradbury
La empresa se inició en 1918 con el nombre de «Société des lignes Latécoère» (Sociedad de las líneas Latécoère) y luego (1921-1927) «Compagnie générale d’entreprises aéronautiques» (Compañía General de Empresas Aeronáuticas) y se fue concretando a lo largo de los años 20 bajo el impulso de Marcel Bouilloux-Lafont, quien retomó la línea en 1927 con el nombre, nuevamente, de Compagnie générale aéropostale. Luego de pasar por dificultades financieras la compañía sufre en 1931 una liquidación judicial y finalmente sus activos son tomados por el Estado francés en 1931, e incorporados en el seno de un nuevo conjunto empresarial denominado Air France.
De origen alemán, Seebeck llegó a EE.UU. A los 9 años de edad.