Las Razones de la Serie de Colón
Decía Eduardo Navarro Salvador en su artículo de la revista Madrid Filatélico de septiembre de 1930 que “Entre las múltiples demandas que recibió el Gobierno de España para conmemorar y dejar perpetuo recuerdo de la grandiosa Exposición Ibero-Americana, de Sevilla, encontró como la idea más acertada la de emitir unos sellos que, a Ia par que ese grato recuerdo de la pujanza de nuestra raza y de nuestra civilización en ambos hemisferios, subsanase un olvido filatélico de nuestra nación.”
Réplica de la Santa María formaba parte del Pabellón de la Marina de Guerra de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929 y estaba fondeada frente a dicho pabellón. Su arquitecto fue Vicente Traver y Tomas, de estilo regionalista, fue construido entre 1927 y 1928. Hoy es la actual sede de la Comandancia Militar de Marina.Pero la realidad es mucho menos romántica y más prosaica, la serie de “El descubrimiento de América” responden a una iniciativa privada, la orientación y objetivos meridianamente comerciales de su artífice hicieron de esta emisión el paradigma de lo que soñaría un filatelista especializado para culminar una colección de Filatelia tradicional. Además de los 35 sellos-tipo, excesivos de todo punto, el proceso de estampación incluyó la fabricación por encargo de todo tipo errores y variedades. Desde numerosas pruebas de punzón y ensayos de color, hasta variedades de perforación (sin dentar, sólo horizontal o verticalmente y entre dos sellos), variedades de transferido, cambios de color, varios tipos de sobrecargas y las diversas muestras de la firma impresora (sin mencionar los pliegos con las pruebas de impresión que conservó el Archivo Waterlow anulados con taladros).
Considerada, junto con la serie de la Quinta de Goya, como la emisión especulativa por excelencia, fue meticulosamente planificada desde el punto de vista filatélico por Manuel Gálvez, quien desarrolló toda una ambiciosa estrategia de promoción y comercialización apoyándose en tres pilares: su revista “Madrid Filatélico”, el “Catálogo Gálvez”, antecesor del actual Catálogo Unificado y cuya edición de 1960 sería durante años el referente para la consulta de los sellos españoles, y su formidable visión comercial, ejecutada desde Casa Gálvez, una de las firmas filatélicas más prestigiosa en el comercio filatélico mundial.
La propia Real Orden del Ministerio de Hacienda de fecha 23 de abril de 1930 en la que se establecen las normas de creación de la emisión nos revela los detalles del origen de esta:
“Vista la instancia en que don Herminio Álvarez Miaja, concesionario por la Junta del Museo Naval, de la exclusiva para la ejecución y venia de toda clase de fotografías y modelos artísticos de la «Carabela Santa María», solicita que se le autorice para hacer una tirada extraordinaria de sellos de correos que se expenderían durante la semana de clausura de la Exposición Iberoamericana de Sevilla.
Resultando que en el escrito se alega, en apoyo de la petición, que la concesión de exclusiva para la ejecución y venta de toda clase de fotografías y modelos artísticos de la «Carabela Santa María» otorgada al dicente por la Junta del Museo Naval, fue condicionada por la entrega de 10.000 pesetas y de otras 5.000 al fondear la Carabela en Sevilla, a más del 10 por 100 del importe de la venta; que en cumplimiento de sus obligaciones hizo una gran tirada de reproducciones gráficas, construyó varios modelos de la Carabela y estableció contratos para la toma de películas; que incumplido el contrato por el Museo Naval, puesto que se autorizó por el Ministerio de Marina a todos los operadores cinematográficos y fotógrafos para que tomasen cuantas vistas y pruebas quisieran, sufrieron grave daño los intereses del solicitante, sin que sus reclamaciones hayan conseguido ningún resultado; que en vista de ello y de la inutilidad de entablar recurso contencioso-administrativo porque la resolución que en él recayese habría de ser dictada después de la clausura de la Exposición Iberoamericana, considera que la única oportunidad para resarcirse de los gastos hechos sería la que ofrece la semana de clausura de la Exposición, lográndolo por medio de la tirada de sellos que solicita, los cuales reproducirán las imágenes de Cristóbal Colón y sus principales acompañantes, y algunos momentos históricos del viaje, desembarco y colonización…”.

Y lo justifica: «Considerando que es costumbre generalizada en todos los países la de conmemorar hechos históricos por medio de emisiones especiales de sellos de franqueo, y que ninguno tan glorioso en la historia patria como el del descubrimiento, conquista y colonización de América, y, por lo tanto, tan digno de ser difundido por medio de signos de franqueo que han de tener amplia circulación; que en lo solicitado no alienta la idea de lucro, sino el legítimo afán de resarcirse de gastos, y, finalmente, que el Estado puede prestar ayuda a la realización de este lícito deseo sin dispendio alguno por su parte.”
Lo que empieza a no estar tan claro es lo de “…que en lo solicitado no alienta la idea de lucro”.
La misma Orden Ministerial, establece una serie de condiciones:
«S.M. el Rey (q.D.g.) se ha servido autorizar a D. Herminio Álvarez Miaja para que haga la emisión de sellos de Correos que solícita, pero sujetándose a las siguientes condiciones:
«1º. Que los valores sean de 0,01, 0,02, 0,05, 0,10, 0,15, 0,20, 0,25, 0,30, 0,40. 0,50, 1, 4 y 10 pesetas, y el de urgencia, de 0,20 pesetas.”
Catorce valores, incluyendo el correspondiente al correo urgente que en la emisión final se convirtieron en 35, al incluir 12 valores para el correo aéreo, 7 valores adicionales para el correo aéreo para Iberoamérica e incluir la repetición injustificada de los valores de 2 y 5 céntimos de correo ordinario.
Sorprendentemente, la Orden nada decía de las cantidades a imprimir de cada valor, pero si para hacer los cálculos tomamos como base los datos de la emisión aportados por Manuel Galvez, encontramos que, solo en valor facial, Herminio Álvarez convirtió una inversión de quince mil pesetas en más de ocho millones.
Manuel GalvezPara redondear el estrambote los sellos no pudieron ser impresos a tiempo por lo que a instancia de Don Herminio Álvarez Miaja en la que alega “el haberse concedido en un corto espacio de tiempo la emisión de tres ediciones especiales de sellos, con lo que seguramente se producirá trastorno a las actividades de todo orden relacionadas con estas cuestiones, especialmente las de carácter industrial” el Ministerio de Hacienda, con fecha 25 de junio dictó una nueva Real Orden en la que dispone que “…los sellos se venderán los días 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre próximos en Sevilla, en las expendedurías que la Compañía Arrendataria de Tabacos designe y en las Oficinas de Correos que la Dirección General de Comunicaciones señale”
Lástima que la Exposición hubiera sido clausurada el 21 de junio de 1930…
Rafael Tegeo (Caravaca de la Cruz, Murcia, 1798-Madrid, 1856) fue un Pintor español. Estudió en la Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia, con José Aparicio, y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, gracias al mecenazgo del marqués de San Mamés.
Mariano Bertuchi Nieto (Granada, 6 de febrero de 1884 – Tetuán, 20 de junio de 1955) fue un pintor español que desarrolló la parte más relevante de su carrera profesional en el protectorado español de Marruecos.
Se le considera el pintor por antonomasia del protectorado, así como el responsable de fijar la imagen de Marruecos en España a partir de mediados del siglo XX.
Sir John Bradbury
La empresa se inició en 1918 con el nombre de «Société des lignes Latécoère» (Sociedad de las líneas Latécoère) y luego (1921-1927) «Compagnie générale d’entreprises aéronautiques» (Compañía General de Empresas Aeronáuticas) y se fue concretando a lo largo de los años 20 bajo el impulso de Marcel Bouilloux-Lafont, quien retomó la línea en 1927 con el nombre, nuevamente, de Compagnie générale aéropostale. Luego de pasar por dificultades financieras la compañía sufre en 1931 una liquidación judicial y finalmente sus activos son tomados por el Estado francés en 1931, e incorporados en el seno de un nuevo conjunto empresarial denominado Air France.
De origen alemán, Seebeck llegó a EE.UU. A los 9 años de edad.